Donde nada se decide, nada pasa. (Kierkeggaard) - Hay quienes creen que corren tras algo, cuando en realidad son las consecuencias de su obrar las que los persiguen. (Levy Claus)
viernes, 12 de agosto de 2011
jueves, 11 de agosto de 2011
ÁNGEL DELLA VALLE - LA VUELTA DEL MALÓN
Descendiente de una familia de inmigrantes italianos, su padre construyó edificios en Buenos Aires por encargo de Juan Manuel de Rosas.
Gracias al apoyo económico familiar, en 1875 parte a Italia para estudiar pintura junto a Antonio Ciseri en la Sociedad Cooperativa de Estudiantes de Florencia. Allí conoce las búsquedas de los macchiaioli, algunos de cuyos rasgos estilísticos incorporará en su obra posterior. En 1883 vuelve a Buenos Aires y comienza a colaborar con La Ilustración Argentina, fundada por Pedro Bourel en 1881. Schiaffino menciona en sus Apuntes sobre el arte en Buenos Aires haber visto por esa época su Prometeo encadenado, agregando que su autor “hará carrera entre nosotros”.
Al volver a Buenos Aires el artista da inicio a su reconocida actividad docente en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes. Participa de la exposición en el antiguo local de la Bolsa de Comercio en 1887, y ese mismo año expone algunas obras de temas criollistas en la casa de comercio de Ruggero Bossi. También se incorporan trabajos suyos en la muestra organizada por la Sociedad de Nuestra Señora del Carmen, en 1891, donde presenta su Juan Moreira. En 1892 es miembro del jurado del primer Salón del Ateneo y concluye su gran óleo La vuelta del malón, exhibido con gran afluencia de público en la vidriera de la pinturería y ferretería de Nocetti y Repetto en la calle Florida. La obra es premiada en la Exposición Colombina de Chicago en 1893 y participa del Salón del Ateneo de 1894. Gracias al apoyo económico familiar, en 1875 parte a Italia para estudiar pintura junto a Antonio Ciseri en la Sociedad Cooperativa de Estudiantes de Florencia. Allí conoce las búsquedas de los macchiaioli, algunos de cuyos rasgos estilísticos incorporará en su obra posterior. En 1883 vuelve a Buenos Aires y comienza a colaborar con La Ilustración Argentina, fundada por Pedro Bourel en 1881. Schiaffino menciona en sus Apuntes sobre el arte en Buenos Aires haber visto por esa época su Prometeo encadenado, agregando que su autor “hará carrera entre nosotros”.
Además de otros tres cuadros sobre fragmentos de la escena principal, Della Valle realiza una versión de menor formato, conocida como Malón chico, que regala al médico Pedro Lagleyze en agradecimiento por haberla acompañando a Chicago.
En La vuelta del malón el artista lleva los temas pampeanos y gauchescos, que son la impronta de su producción, al gran formato, infrecuente hasta aquel momento, en este tipo de asuntos. A propósito un cronista de El Tiempo señala: “Hace algunos años estábamos habituados a lo siguiente: cada vez que alguien pintaba una escena de costumbres nacionales, a la fija teníamos que habérnoslas con un mamarracho, y sería interminable la tarea de enumerar los miles de cuadros que hemos visto en los escaparates de nuestros bazares, en los cuales figuraban gauchos que jamás habían conocido la Pampa (...). Llegó Della Valle de Europa, después de haber estudiado durante varios años en Florencia (...) y por primera vez pudimos reconocer que también se puede hacer obra de arte con los elementos que nuestra campaña nos ofrece”.
Sin embargo, la pintura no es aclamada en forma unánime por la naciente crítica especializada. Tanto es así que al finalizar la exposición del Ateneo, y durante largos años, no suscita el interés de ningún coleccionista o comprador. Sólo después de la muerte del pintor, ocurrida en 1903 cuando se disponía a comenzar su clase en la Sociedad Estímulo, pasa al acervo del Museo Nacional de Bellas Artes solicitada a la familia del artista por Eduardo Schiaffino, director de la institución.
lunes, 8 de agosto de 2011
ERNESTO DE LA CÁRCOVA
Nació en 1866. Poco después de 1878, año de la fundación de la Academia de la Sociedad Estímulo de Buenos Aires, de la Cárcova comienza allí su formación artística bajo la dirección de Francesco Romero.
En 1885 parte a estudiar en la Academia Albertina de Turín. En el Salón turinés de 1890 el rey Umberto I adquiere una de sus obras: el pastel Cabeza de viejo.
De vuelta en Buenos Aires, en 1894 se incorpora al Centro Obrero Socialista. Ese mismo año es jurado del segundo Salón del Ateneo, en el que exhibe Sin pan y sin trabajo, una gran obra proyectada en Roma y terminada en Buenos Aires que, a pesar de ser celebrada por la prensa como una de las más notables de la exposición, no encuentra comprador en ese momento. Sin embargo, forma parte de las primeras adquisiciones hechas por Eduardo Schiaffino para el Museo Nacional de Bellas Artes, abierto en 1896, y más tarde recibe un “Gran premio” en la exposición de Saint Louis de 1904 en los Estados Unidos, a la que concurren más de 20 millones de espectadores.
La prensa internacional se hace eco del éxito de la pintura y de su temática social, a tono con los conflictos obreros que para esa época arreciaban en las ciudades industrializadas del globo.
"Sin Pan y Sin Trabajo" (1892/1893)
Con todo, de la Cárcova no sigue cultivando esta temática.
Apoya con su actividad docente la formación de La Colmena Artística, una agrupación de pintores, la mayoría de ellos españoles, que procuran generar espacios de reunión y exhibición alternativos al Ateneo.
De la Cárcova es el primer director de la Academia Nacional de Bellas Artes, nacida cuando la Escuela de Bellas Artes, fundada por la Sociedad Estímulo, es nacionalizada en 1905.
Renuncia al cargo en 1908, luego de algunos meses de conflicto generados por la ingerencia de la Comisión Nacional de Bellas Artes sobre la Academia.
Reemplazado por Pío Collivadino, recibe expresivas manifestaciones de apoyo de los estudiantes, que en su mayoría desaprueban el cambio.
Entre 1909 y 1919 se desempeña como Director del Patronato de Becados Argentinos en Europa. En 1923 se hace cargo de la dirección de la Escuela Superior de Bellas Artes, que se establece cerca del balneario municipal y que, por la libertad que allí reinaba bajo su mandato, fue conocida como “el balneario” o “el paraíso”.
Lleva adelante una intensa actividad pública. Por tres períodos es miembro del Honorable Consejo Deliberante de Buenos Aires. También integra las comisiones de los monumentos al general Alvear, general Mitre, y a la Independencia, entre otros.
Se destaca su labor como medallista, realizando varias piezas para el Centenario de 1910, y la que es utilizada hoy como logotipo de la Universidad de Buenos Aires.
Al morir, en 1927, su figura había adquirido una dimensión que puede medirse por la cantidad de asistentes ilustres a su entierro –entre ellos el presidente Marcelo T. de Alvear– y por los muchos homenajes que se le rinden.
"La Hora del Almuerzo" - 1903
Entre los principales Premios obtenidos a lo largo de su extensa trayectoria y producción artística se pueden citar:
1904: Premio de Honor y Medalla de Oro en la Exposición Internacional en Saint-Louis, EE.UU.
1910: Medalla de Oro en la muestra del Centenario.
1914: Primer Premio Adquisición en el Salón Nacional.
1916: Medalla de Plata Premio de Artistas Extranjeros en el Salón de Bellas Artes de París.
Bibliografía: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires - Legiones de Ciencia y de Fe FVD
miércoles, 3 de agosto de 2011
Propaganda de Samsung, detrás de la escena (Canción del Tren)
Backstage de la propaganda de los LCD Samsung (Canción del Tren).
Vashti Bunyan - Canción del Tren
Este tema fue lanzado originalmente como un simple por la discográfica Columbia en mayo de 1966. Estaba basado en una vieja canción de ella que se titulaba "17 Pink Sugar Elephants" (17 elefantes de azúcar rosa). La melodía y la estructura son casi idénticas.
Train Song
Vashti Bunyan
Travelling north, travelling north to find you
Train wheels beating, the wind in my eyes
Don't even know what I'll say when I find you
Call out your name love, don't be surprised
It's so many miles and so long since I've met you
Don't even know what I'll find when I get to you
But suddenly now I know where I belong
It's many hundred miles and it won't be long
It won't be long, it won't be long, it won't be long
Nothing at all in my head to say to you
Only the beat of the train I'm on
Nothing I've learnt all my life on the way to you
Only our love that's over and gone
It's so many miles and so long since I've met you
Don't even know what I'll find when I get to you
But suddenly now I know where I belong
It's many hundred miles and it won't be long
Letra en castellano
Train wheels beating, the wind in my eyes
Don't even know what I'll say when I find you
Call out your name love, don't be surprised
It's so many miles and so long since I've met you
Don't even know what I'll find when I get to you
But suddenly now I know where I belong
It's many hundred miles and it won't be long
It won't be long, it won't be long, it won't be long
Nothing at all in my head to say to you
Only the beat of the train I'm on
Nothing I've learnt all my life on the way to you
Only our love that's over and gone
It's so many miles and so long since I've met you
Don't even know what I'll find when I get to you
But suddenly now I know where I belong
It's many hundred miles and it won't be long
Letra en castellano
Viajando al norte, viajando al norte para encontrarte
Las ruedas del tren van latiendo, el viento en mis ojos
Ni siquiera sé lo que voy a decir cuando te encuentre
Llámalo por su nombre amor, no te sorprendas
Demasiadas millas y tanto tiempo desde que te he conocido
Ni siquiera sé lo que voy a encontrar cuando te tenga
Pero de repente ahora sé a donde pertenezco
Son muchos cientos de millas y no pasará mucho más
No pasará mucho más, no pasará mucho más, no pasará mucho más,
Nada de nada en mi cabeza para decirte
Sólo el ritmo del tren en el que voy
Nada de lo que he aprendido en el camino en toda mi vida para vos
Sólo nuestro amor que pasó y se ha ido
Demasiadas millas y tanto tiempo desde que te he conocido
Ni siquiera sé lo que voy a encontrar cuando te tenga
Pero de repente ahora sé a donde pertenezco
Son muchos cientos de millas y no pasará mucho más
Las ruedas del tren van latiendo, el viento en mis ojos
Ni siquiera sé lo que voy a decir cuando te encuentre
Llámalo por su nombre amor, no te sorprendas
Demasiadas millas y tanto tiempo desde que te he conocido
Ni siquiera sé lo que voy a encontrar cuando te tenga
Pero de repente ahora sé a donde pertenezco
Son muchos cientos de millas y no pasará mucho más
No pasará mucho más, no pasará mucho más, no pasará mucho más,
Nada de nada en mi cabeza para decirte
Sólo el ritmo del tren en el que voy
Nada de lo que he aprendido en el camino en toda mi vida para vos
Sólo nuestro amor que pasó y se ha ido
Demasiadas millas y tanto tiempo desde que te he conocido
Ni siquiera sé lo que voy a encontrar cuando te tenga
Pero de repente ahora sé a donde pertenezco
Son muchos cientos de millas y no pasará mucho más
martes, 2 de agosto de 2011
SE RECUPERÓ UN TRANVÍA DE CABALLOS
A las 19:35 del pasado sábado 30 de julio tocó por primera vez los rieles de Polvorín un nuevo integrante de la flota del Tranvía Histórico de Buenos Aires.
El vehículo en cuestión, es un tranvía de caballos de la década de 1870 que perteneció a la Compañía de Tramways 11 de Septiembre, una de las dos primeras en circularon por Buenos Aires en febrero de 1870.
Luego de retirado de servicio este tranvía sufrió un largo peregrinaje.
Pasó por diversas estaciones, por el barrio de Flores, la Exposición del Sesquicentenario de 1960, también participó de la despedida del servicio tranviario realizada en Belgrano el 26 de diciembre de 1962, luego fue a La Boca, y hasta se lo vió en algunas películas ("He Nacido en Buenos Aires" y "Los Muchachos de Antes no Usaban Gomina" ) y en la TV, para finalizar a la intemperie durante largos años en un museo de Morón.
Ante esta situación, la Asociación Amigos del Tranvía y Biblioteca Popular Federico Lacroze se abocó durante los últimos años a realizar las gestiones para obtenerlo y rescatarlo con el objetivo de ponerlo en valor y funcionamiento.
El estado general del mismo, tal como podemos verlo en las dos fotos superiores, es de gran deterioro, por lo que habrá que encarar una gran restauración. Podemos afirmar que, si bien el maderamen se encuentra en muy mal estado, los metales en cambio, lucen razonablemente conservados. El paso del tiempo también hizo que desaparecieran las ventanillas y el interior, no logrando, en cambio, que se perdiese la suave rodadura que aún conserva este tranvía.
Los jóvenes integrantes de la AAT&BPFL, a no dudarlo, se abocarán a las tareas de restauración que le devolverán el esplendor perdido y le permitirá salir a las calles porteñas nuevamente.
Comienzo de la agonía: Abandonado detrás de la cancha de Boca junto a otros dos tranvías eléctricos
El tranvía durante la exposición de 1960
Despedida del tranvía urbano en Buenos Aires
Estado actual, ya en los talleres Polvorín
Otra imagen actual
lunes, 1 de agosto de 2011
HENRI DE TOULOUSE-LAUTREC-MONTFA
1864 - 1901
Henri de Toulouse-Lautrec-Montfa descendía de los condes soberanos de Toulouse. Nació en la ciudad de Albi, el 24 de noviembre de 1864, hijo del conde Alphonse de Toulouse-Lautrec-Montfa y de Adèle Tapié de Celeyran. Antiguo oficial, su padre llevaba una vida libre, fogosa, excéntrica y pasaba más tiempo de cacería que en su casa y, cuando iba por París, no dejaba de hacerse notar. Más de una vez se le vió paseando con un halcón sobre su antebrazo izquierdo, y con carne cruda en la otra mano, parándose cada diez pasos para alimentar a su rapaz. Fue él quien, durante una temporada, montó en pleno Bosque de Boulogne, a una yegua lechera de la cual bajaba de vez en cuando para beber su leche.
La condesa, polo opuesto, se mostraba dulce y piadosa; se encargó en primera instancia de la educación del hijo. El conde se ocuparía más tarde de él para modelarlo a su imagen y semejanza.Madre e hijo vinieron a París, y Henri entró en el liceo Condorcet, sirviéndole su madre de repetidora. Las vacaciones estivales se pasaban en el Castillo du Bosc, en la región del Aude, propiedad de los Tapié de Celeyran. Pero a los 13 años, el pequeño Henri se fracturó una pierna y, al año siguiente, se fracturó la otra. Desde ese doble accidente, Henri dejó de crecer: permaneció siendo un enano, el gran impedimento de su vida como lo será la desesperación. Quemará su vida, pero será para olvidar. Frecuentará los espectáculos barriobajeros acabando por amar a los tristes héroes de sus juergas nocturnas, mostrándoles, al dibujarlos, con pasión y genio.
Desde su infancia, Lautrec había sido familiar de un taller de pintor, y era precisamente un pintor de cacerías, de caballos, de perros, René Princeteau. Sin duda, Princeteau no fue un gran pintor pero fue en su taller donde Lautrec encontraría a numerosos artistas y modelos. Se puso a pintar y a dibujar los caballos que no podía montar y, cuando Princeteau vió las disposiciones que mostraba su alumno, le buscó un maestro: Léon Bonnat, un afamado retratista de personalidades. Del taller de Bonnat, el joven Lautrec pasó al de Cormon y, aunque la influencia de este último se reveló mediocre, conoció a Van Gogh, Gauzi, Claudon, Anquetin... que admiraba a Delacroix, Degas, Manet, Renoir y a los maestros japoneses.
"Su maestro elegido era Degas; le veneraba; sus otras preferencias entre los modernos eran Renoir y Forain. Sentía un verdadero culto por los Japoneses; admiraba a Velázquez y a Goya y, cosa que parecerá extraordinaria para algunos pintores, tenía por Ingres una estima particular."
Cuando Lautrec dejó el taller de Cormon, entró de lleno en la vida, una vida particular ya que fijó su residencia en el barrio bohemio de Montmartre. Montmartre, en aquellos tiempos, no era lo que hoy conocemos al visitar París. Montmartre era el "Moulin-Rouge", el "Moulin de la Galette", el baile de "L'Élysée Montmartre", era todos aquellos cabarets y antros que poblaban sus calles empinadas. Allí se encontraban los talleres de Roybet, de Puvis de Chavannes, d'Henner. En el "Moulin-Rouge", Lautrec instaló su particular "cuartel general": su mesa estaba reservada cada noche.
La Goulue, Jane Avril y Valentin el deshuesado eran las estrellas del lugar. Lautrec miraba, observaba todo. El alcohol y el baile le producían una sobreexcitación que agudizaban sus sentimientos, y habrá tanta piedad como horror en sus cuadros dónde representará todos aquellos espectáculos cotidianos. Cuando sale del baile, acude al cabaret de Aristide Bruant; allí también toma apuntes de rostros y actitudes, para luego plasmarlos en sus lienzos.
Pasaba sus tardes pintando e iba frecuentemente al Louvre, a Notre-Dame, a Saint-Séverin. Las noches las pasaba en el circo. Los deportes también le atraían y, de la mano de Tristan Bernard, conocería el velódromo. De cuando en cuando iba al lago artificial de Arcachon, donde gustaba del remo y de la natación. De vuelta a París, las luchas de las Folies-Bergères le atraían. Frecuentaba a los campeones, y los dibujó. Pero más allá de los espectáculos de los deportes, quizás fuera el espectáculo de las masas lo que le atraía.
Luego se iba a los bares y se entregaba al alcohol hasta caer en la inconsciencia.
En contadas ocasiones, Lautrec abandonaba París, pero no era para ir al campo, sino a ciudades extranjeras, yendo al encuentro de los excesos que hacían sus delicias. Así se fue a Inglaterra, a España, a Bélgica, a Holanda. Y si el viaje a Holanda no le resultó placentero, de Inglaterra trajo varias recetas de cócteles. En Madrid, se entusiasmó por Goya y Velázquez, y por El Greco en Toledo.Pero la vida de Lautrec se reveló excesiva para que pudiera llevarla durante mucho tiempo. El alcohol le produjo delirium tremens (alucinaciones) y, en el curso del año 1899, sus padres fueron obligados a ingresarle en el sanatorio del doctor Semeaigue, en Saint-James, cerca de Neuilly. Allí, compuso de memoria, una serie de dibujos impresionantes con lápices de colores, que más tarde se editarían bajo el título de "En el Circo" y, al cabo de dos meses, pudo salir de Saint-James, mejorado. Sin embargo, la mejora no duró mucho. Las ganas de trabajar cesaron y dejó de tener ilusiones sobre su estado. Un ataque de parálisis le golpeó en Taussat, en agosto de 1901. Su madre se lo llevó al castillo de Malromé, donde expiró el 9 de septiembre del mismo año.
MEDIANOCHE EN PARIS
Medianoche en París’ se ha presentado en el último festival de Cannes como la película de inauguración del conjunto de doce días en los que se presentarán los trabajos de varios cineastas.
Lo nuevo de Woody Allen supone el regreso del cineasta con su guión ligero, risueño y entrañable mediante una comedia romántica que ha hecho sucumbir a crítica y público.
Es difícil hablar de esta película sin revelar su trama principal. La historia se centra en Gil (Owen Wilson), un guionista de cine fascinado por los años 20 que por el momento intenta dedicarse a escribir una novela y olvidar un poco su rutinario trabajo.
Comprometido con Inéz (Rachel McAdams), no muy querido por sus futuros suegros, Gil descubre algo inimaginable entre las hermosas calles de París que le cambiara su forma de ver y de vivir la vida, ya que mientras vaga por ellas, soñando con los felices años 20, cae bajo una especie de hechizo que hace que, a media noche, en algún lugar del barrio Latino, se vea transportado a otro universo donde conocerá a Scott y Zelda Fitzgerald, Hemingway, la escritora Gertrude Stein (Kathy Bates) y el pintor Salvador Dalí (Adrien Brody), además de con Picasso, Man Ray y Buñuel, entre otros.
Woody Allen sin duda sabe cómo mostrarnos París ya que esta es filmada con gran hermosura y cuidado durante toda la película especialmente en los primeros minutos donde vemos una introducción de Paris sin ningún dialogo y nada más que música, es un pequeño montaje que realmente te introduce en la cinta y pone a la ciudad como la protagonista más importante en toda la historia.
La cinta tiene un guion magníficamente escrito por Allen, con excelentes diálogos y un muy buen humor que funciona si se tiene por lo menos un mínimo conocimiento literario y artístico.
En definitiva, una de las obras más excepcionales y mágicas desde ‘La rosa púrpura de El Cairo’ que nos llega de forma fresca, limpia y elegante. Todo un legado alegórico sobre la trascendencia del guión bellamente manifestado. Uno más de los muchos detalles encantadores de esta agridulce película no exenta de la imprescindible ironía y una lúcida melancolía, que nos evoca la complejidad del hombre posmoderno.
Es un viaje realmente fantástico, hermoso, que te enganchara y que desearas que no termine.
Fuentes: Universo Cinemaníaco - Cine en Uruguay -
sábado, 30 de julio de 2011
miércoles, 27 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
Amy Winehouse - You Know I'm No Good
Un estilo casi único por estos días. Una verdadera pena la vida y el final de esta chica.
Letra y traducción
You know I'm no Good
Meet you downstairs in the bar and heard
Your rolled up sleeves and your skull t-shirt
You say what did you do with him today?
And sniff me out like I was Tanqueray
Cause you're my fella, my guy
Hand me your stella and fly
By the time I'm out the door
You're tear men down like Roger Moore
I cheated myself
Like I knew I would
I told ya, I was trouble
You know that I'm no good
Upstairs in bed, with my ex boy
He's in the place, but I can't get joy
Thinking on you in the final throes, this is when my buzzer goes
Run out to meet your chips and pitter
You say we married, 'cause you're not bitter
There'll be none of him no more
I cried for you on the kitchen floor
I cheated myself
Like I knew I would
I told ya, I was trouble
You know that I'm no good
Sweet reunion, Jamaica and Spain
We're like how we were again
I'm in the tub you on the sink
Lick your lips as I soak my feet
Then you know this little carpet burn
My stomach drop yeah and my guts churn
You shrug and it's the worst
Who truly stuck the knife in first
I cheated myself
like I knew I would
I told ya I was trouble,
you know that I'm no good
I cheated myself,
like I knew I would
I told ya I was trouble,
you know that I'm no good
Sabes que no soy buena
Encontrarme contigo en la planta baja en el bar y escuchar
Tus mangas arremangadas y camiseta de calavera
Tu dices ¿Qué has hecho hoy con él?
Y me husmeas como si fuese Tanqueray
Poque eres mi tipo, mi chico
Me pasas tu Stella y vuelas
Mientras me largo
Tu vas derribando a tipos como Roger Moore
Me engaño a mi misma
Como sabía que lo iba a hacer
Ya te lo dije, era problemática
Sabes que no soy buena
Arriba en la cama, com mi ex
Está en la zona pero no puedo disfrutar
Pensando en ti en la últimas agonias, es cuando suena el timbre
Salgo corriendo a encontrarme con tus pasos
Dices que nos casemos porque no eres rencoroso
No habrá nada de él nunca más
Lloré por ti en suelo de la cocina
Me engaño a mi misma
Como sabía que lo iba a hacer
Ya te lo dije, era problemática
Sabes que no soy buena
Dulce reencuentro, Jamaica y España
Estamos como estabamos antes
Estoy en la bañera tú en el lavabo
Relames tus labios mientras remojo mis pies
Entonces te das cuentas de que esta pequeña alfrombra arde
Mi estomago cae y mi barriga se agita
Te encoges de hombros y es lo peor
Quien clavó el cuchillo primero realmente
Me engaño a mi misma
Como sabía que lo iba a hacer
Ya te lo dije, era problemática
Sabes que no soy buena
Me engaño a mi misma
Como sabía que lo iba a hacer
Ya te lo dije, era problemática
Sabes que no soy buena
Doctor Luis Agote, benefactor de la humanidad
Dr. Luis Agote
Ejemplo de argentinidad
Fue en el campo de la Medicina, uno de los ámbitos donde la Argentina más descolló a principios del siglo XX. Claro ejemplo de ello fue el doctor Luis Agote, destacado galeno, investigador y docente, que en 1914 logró la primer transfusión de sangre de la historia.
La Argentina fue pionera en el campo de las ciencias, la industria, la tecnología y la explotación petrolera. El desarrollo nuclear y la exploración espacial, muy anteriores al de sus vecinos continentales, despertaron el interés de las principales potencias del planeta.
Claro ejemplo de ello fue el doctor Luis Agote, destacado galeno, investigador y docente, que hizo descollar a la Argentina en el campo de la Medicina.
Médico, profesor, investigador
El Dr. Agote nació en Buenos Aires el 22 de septiembre de 1868.
Tras cursar sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Nacional, ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (1887) donde se graduó de médico con una tesis sobre hepatitis supurada (1893). Luego, comenzó a ejercer su profesión en el campo de la clínica hasta que en 1895 fue designado director del lazareto de la isla Martín García.
En 1905 fue profesor suplente en la Facultad de Medicina y en 1915 titular de la cátedra de Clínica Médica.
En el mes de noviembre de 1914, el Dr. Agote logró efectuar exitosamente la primera transfusión de sangre en un recipiente sin que se coagulara, experiencia de trascendencia internacional que se llevó a cabo en el Hospital Rawson de Buenos Aires.
Tras incontables experimentos, el Dr. Agote y su asistente de laboratorio Lucio Imaz, determinaron que el citrato de sodio evitaba la formación de coágulos en la sangre. Después de varias pruebas, el 9 de noviembre de 1914, concretaron exitosamente la transfusión de 300 cm3 de sangre, donada por un empleado del Hospital a un enfermo que tres días después dejó el nosocomio en perfecto estado de salud
Las transfusiones directas todavía no se practicaban a comienzos del siglo XX porque era imposible conservar la sangre extraída inalterada para su posterior uso. Al cabo de pocos minutos (de seis a doce) comenzaba su coagulación, manifestada inicialmente en un aumento gradual de viscosidad que terminaba con su casi completa solidificación. La coagulación es una defensa del organismo para taponar las heridas y minimizar las hemorragias. Hoy se sabe que un coágulo está casi totalmente formado por eritrocitos sujetos por una red de filamentos de fibrina.
El doctor Agote comunicó su descubrimiento al mundo y en un primer momento solo recibió respuestas corteses por vía diplomática. Cuando el “New York Herald” publicó una síntesis de su método, el tema comenzó a interesar, a tal punto que el norteamericano Lewinsohn y el belga Hustin se apresuraron a reclamar el descubrimiento como propio (venían trabajando paralelamente al científico argentino). Se entabló entonces una polémica en la que unos y otros se atribuyeron la prioridad aunque la publicación del estudio en el periódico norteamericano y las constancias del anuncio del descubrimiento efectuadas oportunamente por el Dr. Agote, fueron pruebas contundentes que dejaron aclarado que fue él quien primero logró la hazaña.
Un célebre científico porteño
Agote también estudió el uso del suero “Behring” en el tratamiento de la difteria y se ocupó de temas relacionados con la higiene pública.
En 1910 y 1916 el Dr. Agote fue diputado nacional, siendo suyos los proyectos de creación del Patronato Nacional de Menores Abandonados, la Universidad del Litoral y la anexión del Colegio Nacional de Buenos Aires a la Universidad.
A lo largo de su trayectoria, el Dr. Agote escribió importantes obras científicas y literarias, recibió numerosos premios y distinciones, presidió congresos y dictó conferencias.
Después de su fallecimiento, se colocó su nombre a una calle en Buenos Aires, a la Escuela Nacional de Comercio, al Instituto Modelo de Clínica Médica, al Instituto Nacional de Protección de Menores, a escuelas, a bancos de sangre y a un hospital de nuestra capital.
La Argentina ha dado al mundo hombres que descollaron en diversas disciplinas. El Dr. Luis Agote fue uno de ellos y hoy su nombre brilla junto al de los científicos más destacados de la historia humana.
Fuente: http://www.cruzadadelrosario.org.ar
http://es.wikipedia.org
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